lunes, 30 de enero de 2023

Sistematización "Prácticas preprofesionales contexto social"

Ministerio de Inclusión Economica y Social (MIES)
1. ANTECEDENTES El Ministerio de Inclusión Económica y Social, (MIES), es una unidad de gobierno encargada de la ejecución de las políticas de integración económica y social, su misión es ejecutar planes, programas y estrategias en beneficio de la población en situación de vulnerabilidad. Las convicciones de esta institución están enfocadas en : integridad, solidaridad, cooperación, calidez, respeto, responsabilidad, liderazgo y transparencia. Su eje estratégico busca coordinar y asegurar la protección especial, el desarrollo integral, la promoción y la movilidad. El MIES también es encargado dentro de todo el territorio nacional de la realización de ejercicios y aplicación de políticas públicas, normas, programas y reglamentos de inclusión social y servicios de cuidado en el ciclo de vida, esto es, dar prioridad a las niñas, niños, jóvenes más vulnerables, jóvenes, ancianos, discapacitados y personas que viven en la pobreza para empoderarlos, la movilidad social y la salida de la pobreza. Entre los diferentes programas y voluntarios que presenta el MIES se encuentra ¨Impulso Violeta Ec ̈el cual fue inaugurado en 19 de noviembre de 2021 y es una estrategia nacional dirigida a brindar a las mujeres ecuatorianas las herramientas o los medios para lograr la autodeterminación, la independencia económica y los proyectos de vida, se desarrollará mediante cinco ejes de acción: Autonomía económica, a través de la capacitación; Prevención de vulneración de derechos; Huertos familiares y emprendimientos pecuarios, que promuevan la sostenibilidad económica; Articulación para espacios de comercialización; y Vinculación laboral (empleabilidad). La meta es beneficiar a más de 70.000 mujeres usuarias de los servicios y bonos del MIES al 2025. 2. JUSTIFICACIÓN En la Constitución de la República del Ecuador en el Art. 70 establece que: “el Estado formulará y ejecutará políticas para alcanzar la igualdad entre mujeres y hombres, a través del mecanismo especializado de acuerdo con la ley, e incorporará el enfoque de género en planes y programas, y brindará asistencia técnica para su obligatoria aplicación en el sector público” (Constitución de la República del Ecuador, 2008). A partir del artículo 70 es importante crear y mantener espacios para fomentar la participación en programas que buscan generar herramientas para lograr autonomía, autoestima y empoderamiento en mujeres. Por otra parte el Art. 375, donde se menciona que el Estado, en todos sus niveles de gobierno, garantizará el derecho al hábitat y a la vivienda digna, para lo cual: “Desarrollará planes y programas de financiamiento para vivienda de interés social, a través de la banca pública y de las instituciones de finanzas populares, con énfasis para las personas de escasos recursos económicos y las mujeres jefas de hogar” (Constitución de la República del Ecuador, 2008). Por ello, el generar programas para mujeres que apoyen y desarrollen independencia económica, mediante un plan de vida, pueden reducir las desigualdades económicas de género además de promover oportunidades de inclusión económica y social que rompen los círculos de pobreza. De esta forma, luego de la revisión literaria llevada a cabo, hemos llegado a la conclusión de que es muy necesario realizar este proyecto, esto debido a que hoy en día todavía existen niveles considerados de pobreza en el Ecuador y el mundo, hecho que genera desigualdad y discriminación como tal. Por lo tanto, es apropiado velar por las acciones que se toman para responder ante esta problemática, procurando generar o crear espacios que ayuden a prevenir este problema en la población , como son los diferentes Centros de Desarrollo Infantil (CDI). 3. DEFINICIÓN DEL PROBLEMA Dentro de las ramas de acción del MIES, en su proyecto “Impulso Violeta” se ha reconocido un problema sobre desigualdad de género, violencia de género; la necesidad de brindar a las usuarias herramientas que potencien sus habilidades personales y sociales, así logrando su autonomía e independencia económica, ejecutando así su plan de vida. Ecuador, se ha transformado en un país que muestra una delicada situación en relación a la violencia de género; según cifras oficiales, seis de cada diez mujeres confirman haber sufrido malos tratos, no obstante, muchas de las mujeres que experimentan violencia no llegan a denunciar al agresor (Barredo, 2017). Así, el Azuay se ve exhibido como una de las provincias que tiene en importante proporción un registro de mujeres (de 15 años y más), que informan haber experimentado algún hecho de violencia de género a lo largo de su vida (INEC, 2019). En tal sentido, según la Corporaciòn de Participación Ciudadana (CPC, 2019) 6 de cada 10 mujeres ecuatorianas de 15 o más años ha sufrido una o más agresiones físicas, psicológicas, sexuales o patrimoniales, por el hecho de ser mujeres. Del mismo modo, según la Encuesta Nacional sobre Relaciones Familiares y Violencia de Género contra las Mujeres del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos en el 2019, de mujeres de 15 años y más, se manifiesta la incidencia total de violencia contra estas últimas, un 64,9%: 65 de cada 100 mujeres en el país han experimentado por lo menos una situación violenta en alguna de las esferas a lo largo de su vida. Así, la violencia psicológica predomina como la de mayor prevalencia con un 56,9%, le sigue la violencia física con 35,4%, la violencia sexual con 32,7% y por último la violencia patriomonial con un 16,4% (INEC, 2019). 4. APROXIMACIÓN TEÓRICA Una de las dificultades primordiales del estudio de la violencia es la ausencia de una definición concreta sobre la multiplicidad de modos en las que ésta se presenta o la forma en la que se determina sus características cruciales y comunes. Según la Organización Mundial de la Salud, la define como el uso premeditado de la fuerza física o el poder contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que produzca o tenga muchas probabilidades de provocar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo, etc (2002). Asimismo, según la Organización de las Naciones Unidas, indica que en el mundo mujeres y niñas afrontan acoso sexual y violencia tanto en el transporte público, en las calles, lugares de diversión (parques), mercados y en general en países en desarrollo como países desarrollados (2017). Hoy por hoy, muchas mujeres han levantado su voz y han denunciado estos actos con la finalidad de plantear medidas y estrategias para la prevención y eliminación de la violencia contra la mujer (Martínez, 2016). Así, la violencia de género trata de una violencia que afecta a las mujeres por el mero hecho de serlo. Constituye un atentado contra la integridad, la dignidad y la libertad de estas últimas, independientemente del ámbito en el que se produzca. El MIES es parte del Plan Nacional de Erradicación de la Violencia de Género hacia la Niñez, Adolescencia y Mujeres que impulsa el Gobierno Nacional con el objetivo de adoptar todas las medidas necesarias para prevenir, eliminar y sancionar la violencia. Por eso es trascendental, comprender que la violencia de género es un problema social, interpretado en un conglomerado de actitudes y conductas de odio así como desestimación hacia la mujer, sin conceder que sea parte activa de la sociedad ni de manera personal como un individuo, puesto que estas razones son corroboradas como suficientes para que el agresor menosprecie la valía intelectual, moral y social de las mujeres (Ramírez, Alarcón & Ortega, 2019). En correspondencia a los síntomas conductuales, la violencia, al ser una conducta aprendida, es factible que las personas que hayan padecido de esta, ya sea de forma directa o indirecta, repliquen este comportamiento como modo de ejercer autoridad, obediencia y relacionarse con otros. Por ello, la esencial propuesta de solución para la prevención y erradicación de la violencia de género, es utilizar métodos en favor de las mujeres, que estimulen su acceso a la educación, trabajo y participación ciudadana (Corsi, 2010). Una de las estrategias para alcanzar este cambio es la terapia comunitaria, que implica un espacio comunitario indispensable para el ser humano, en el cual el individuo se siente apto de compartir experiencias de vida entre los integrantes de la comunidad y puede buscar respuestas a los retos que cada uno presente (Fuentes, 2011). Cabe recalcar que los encuentros de terapia comunitaria no son lugares de tratamiento psicológico, antes bien se distinguen por ser espacios de cuidado, abiertos y libres en los cuales las mujeres se sientan seguras de expresarse. 5. OBJETIVOS Objetivo general Analizar las necesidades del colectivo de mujeres con el propósito de idear acciones frente a las problemáticas, generando espacios de aprendizaje significativo donde se garantice la adquisición de conocimientos proactivos sobre empoderamiento, desarrollo personal y habilidades que busquen transformar a las mujeres. Objetivos específicos ● Identificar los problemas y necesidades que enfrentan las mujeres pertenecientes a los programas del MIES, para poder llegar a la mejora de las mismas mediante diferentes estrategias, además de identificar sus fortalezas para potencializar las mismas. ● Formular y desarrollar el plan de acompañamiento psicosocial que contribuya a solucionar las problemáticas que afectan el bienestar mental y psicológico de las mujeres que forman parte de programas del MIES.

Sistematización "Prácticas preprofesionales contexto social"

Ministerio de Inclusión Economica y Social (MIES) 1. ANTECEDENTES El Ministerio de Inclusión Económica y Social, (MIES), es una unidad de ...