Origen y desarrollo de la psicología comunitaria
Nace a partir de la disconformidad con una psicología social psicológica que se situaba en el individualismo, pero que no daba respuesta a los problemas sociales. En los años setenta, por fuerza de las condiciones sociales presentes en muchos de los países latinoamericanos y de la poca capacidad que mostraba la psicología para responder a los urgentes problemas que los aquejaban, comienza a desarrollarse una nueva práctica, que va a exigir una redenición tanto de los profesionales de la psicología, como de su objeto de estudio e intervención. De manera que, el inicio de la psicología comunitaria se caracteriza en la mayoría de los países latinoamericanos por denirse más como una nueva rama de la psicología.
La psicología comunitaria desarrolla la acción colectiva de la gente, que se apoya en grupos, movimientos, asociaciones o comunidades, que reivindican la dignidad y la justicia social.
Busca generar una metodología basada en la acción y la participación, que sea una respuesta alternativa a los modos convencionales de estudiar esos grupos sociales especícos que son las comunidades.
Lo esencial de la psicología comunitaria: lo comunitario incluye el rol activo de la comunidad, su participación como agente activo con voz y voto.
La psicología comunitaria se caracteriza por la multidisciplinariedad, pues es necesario reconocer que en ella se integran aspectos psicosociales, sociológicos, culturales, políticos.